El arte invisible 2: Las filas de la orquesta.


En la entrada pasada hablamos del arte invisible en la música desde los ojos del ejecutante al abordar una obra y vimos que uno tiene que pensar como un editor. Copiar, pegar, arreglar pero sobre todo entender el concepto global de la obra que escribió el autor. Puedes leer la entrada anterior aquí.


Atención: si no eres músico, el siguiente texto también puede aplicar a tu vida o trabajo. El arte invisible está en todas partes.


Escribiré desde la perspectiva del músico de orquesta. En mi experiencia (y pueden decirme que estoy en el error total abajo en los comentarios) hay 3 principales tipos de orquestas: Las orquestas pequeñas que están compuestas por un principal, segundo y corno inglés (3 oboes). Las orquestas medianas/grandes tienen principal, principal asistente, segundo y corno inglés (4 oboes) y luego están las orquestas grandes que tienen una programación muy densa, muy pesada llena de sinfonías de Mahler, Bruckner y en adelante. Estas tienen 2 principales (a veces 3), 2 segundos y un corno inglés, (esta es mi modalidad favorita porque tienes dos elencos para cualquier tipo de carga en la temporada y además, el segundo tiene una dupla que le ayuda a descansar una semana de conciertos para preparar la siguiente).

Para recapitular tenemos 3 modalidades:

  • 2 principales, 2 segundos y un corno inglés. (5 oboes).

  • Principal, principal asistente, segundo y corno Inglés. (4 oboes).

  • Principal, segundo y corno inglés. (3 oboes). El resto de las maderas funcionan muy parecido.

La OSN tiene una combinación de sillas muy peculiar: 2 principales, 1 segundo y 2 cornos ingleses con el título de Principal Adjunto, que es la silla que yo tengo. Nuestra descripción de trabajo (principal adjunto) es: un comodín que puede tocar cualquiera de las 3 sillas el día que sea, a la hora que sea, lo que significa ser un híbrido entre el arte visible e invisible. Una semana podemos estar tocando corno ingles, otra segundo y otra principal. Algunas veces me ha tocado estar en las 3 sillas en el mismo concierto. Por eso es importante conocer el trabajo de cada rol.


¿Qué pasa con el arte invisible en una orquesta?

El otro día le pregunté a mi novia (que no es músico) ¿cuáles son los primeros nombres que escuchas o lees cuando vas a un concierto de orquesta? su respuesta fue: compositor y director. Lo cual es normal y no debería importar porque al final la orquesta es un solo organismo, un solo instrumento. Pero definitivamente importa, la orquesta está formada de músicos, esos músicos son humanos y los humanos tenemos ego. ¿Por qué ser el número 2 si puedo ser el número 1?. Pero atención y tal vez lo que diré para algunos suene obvio, pero sin el segundo atril o las cuerdas de fila no hay orquesta. Todos le aplauden al director que es el solista principal, él ejecuta el más complejo y grande de los instrumentos: la orquesta. Luego se aplaude a los solistas dentro de la orquesta (los que tocan solos), después se aplaude a las secciones y después a la orquesta completa. Nadie aplaude el solo del segundo oboe.


Un ejemplo específico pero famoso entre oboístas es el segundo movimiento del concierto de Brahms para violín, el segundo oboe tiene un solo invisible de un solo compás tomado del solo del primer oboe y el clarinete. Para un oído sin entrenamiento, incluso para algunos oídos entrenados uno pensaría que es el oboe solista que continúa un diálogo con el clarinete, la máxima expresión de arte invisible. Sin ese compás la línea del tema no puede terminar y todo se cae.


En el siguiente video con Bernard Haitink y la Orquesta de Cámara de Europa puedes escuchar y ver este ejemplo en el min. 23:50. Y de paso puedes escuchar a la oboísta principal y contarme abajo en los comentarios que tipo de edición ha hecho (pensando en el artículo pasado). Y no está de más escuchar la increíble versión de Janine Jansen al violín.

Fragmento de la partitura de segundo oboe en el concierto de violín de Brahms.




El trabajo de los segundos atriles es para mí, uno de los más difíciles. Son los maestros del arte invisible, su habilidad especial es ajustarse y hacer equipo con los solistas, adaptarse a las eventualidades que puede tener o no un solo y no hablemos del oído y entendimiento de la afinación armónica sin la cual los solistas no podrían tocar. No son directamente aplaudidos al final del concierto, pero sin ellos no hay solos. Desgraciadamente en muchas orquestas, al segundo atril se le ve como un puesto menos importante.


Exploremos un ejemplo diferente. En el mundo de la música popular solo puedo pensar en una banda de la cual se conocen los nombres de todos sus integrantes: Los Beatles. Casi todo el mundo sabe quiénes son los Beatles y quién es Paul, John, George y Ringo, todos saben quién es Ringo. Pero si les pregunto ¿quién es el baterista de Coldplay? Les aseguro que su nombre no les será tan conocido como el de Ringo. Él es un maestro del arte invisible. Aquí puedes ver a un standupero hablando sobre lo genial que sería ser el baterista de Coldplay por ese mismo motivo.



Entonces si sabemos que los bateristas, así como los músicos de fila en la orquesta son esenciales, ¿por qué de alguna manera se les ve con un menor rango al punto incluso de ganar menos dinero? Yo siempre he pensado que es un problema que tiene su origen en el lenguaje; continuamente estamos poniendo números y posiciones a todo.


Uno. Primero. Principal = Mayor.

Dos. Segundo. Fila = Menor.


Desde una temprana edad nos enseñan que el 2 es 2 porque no pudo ser 1. Competencias, concursos, calificaciones. Y por alguna razón importamos esta narrativa a la orquesta. En las orquestas juveniles se compite por tener la silla principal pero la verdad es que se necesitan todas las sillas, todos tenemos diferentes habilidades y fortalezas.


Una de las razones por las cuales la música de cámara es la forma de ensamble más difícil es porque se van rompiendo las tradicionales jerarquías de orquesta. Menor el número de personas, mayor responsabilidad y mayor exposición para todos. En cuanto dejas de tener el apoyo de los segundos atriles y las filas, el trabajo se torna más difícil, hay arte visible.


En una clase con Alfredo Bernardini alguien dijo (con la intención de liderar), - en esta parte todos sigan al clavecín. - Alfredo detuvo la clase y nos dijo a todos: “Seguir implica ir atrás de alguien, en ese momento la música de cámara desaparece”. Nunca olvidaré esa lección, es básica y la uso diario en mi vida profesional. Además elimina el problema del lenguaje de alguien que va primero, alguien que es primero, alguien al que hay que seguir. La orquesta es y siempre será música de cámara y si uno olvida eso se pierde la música. Todos, absolutamente todos son importantes.


El arte invisible es tan importante como el arte visible pero muchas veces la sociedad aplaude más al visible. Todos quieren ser Michael Jackson pero nadie piensa en el productor detrás de él. Todos quieren ser Michael Jordan pero se olvidan del equipo que lo apoyaba.


Recuerda: el arte invisible está bien hecho cuando la gente no se da cuenta que estás ahí. Cuando la gente ve el producto final como un todo y no en individuales.


Si eres segundo oboe, segundo clarinete, violín o viola de fila, etc.: no eres menos. El principal toca solos, por eso en algunas orquestas se les llama solistas en lugar de principales. La segunda silla, como dije antes, tiene el trabajo de apoyar al solista para que juntos puedan hacer una buena sección. El corno inglés es un bicho raro de apoyo pero con solos, tiene un poco de los dos mundos. Al final todas las sillas son igual de importantes y todos son un equipo que hace música de cámara para el público que los escucha.


Lo que acabas de leer no solo pasa en la vida del músico, es probable que en tu oficina o trabajo también seas parte del arte invisible y si es así, ¡disfrútalo!.


Si tienes dudas o comentarios, escríbelo abajo. Espero que te haya gustado y hayas aprendido algo nuevo. Recuerda suscribirte a mi lista de correo para recibir noticias, anuncios y actualizaciones de lo que pasa por aquí.