Anticipar y sobresalir.

Actualizado: 24 ago

Les adelanto que usaré las palabras oboe, oboes u oboístas. Pero todo esto aplica para todos los instrumentos.

Un amigo hace no mucho tiempo me dijo: “si te empiezas a preparar cuando sale la convocatoria, ya vas tarde.” Tiene toda la razón del mundo. Una audición no es algo que te levantas una mañana prácticas y por la tarde te presentas a la audición. Si te empiezas a preparar cuando la audición ya fue anunciada, probablemente la mayoría de los participantes llevan preparando esta competencia por más tiempo que tú.

Les recuerdo que lo que estaré escribiendo es una visión muy personal para preparar audiciones, puede que no te sirva nada o te sirvan algunas cosas, pero para eso son estos textos, toma lo que puedas, lo que necesites, lo que te guste y deshecha lo demás.

En México desde una temprana edad nos entrenan para llevar una vida de orquesta y muchas veces crecemos pensando que la orquesta es el único camino. Pero esto no es verdad, hay carreras en educación, música de cámara, producción, gestión, etc., hay muchos caminos y todos son buenos.

Somos demasiados músicos para las pocas orquestas que existen. Esto es una realidad. Pero detente un momento a pensar cuántos oboístas están estudiando contigo la licenciatura y cuántas plazas de oboe hay en todo el país. De esas plazas cuántas están desocupadas y cuántas están por desocuparse. Los números no funcionan. Y como dije antes, esto aplica para cualquier instrumento.

Hay dos cosas que puedes hacer que considero básicas para sobresalir en el mar de músicos en el que flotamos: anticipar y sobresalir.

Anticipar. Recuerdas la frase del comienzo: si te empiezas a preparar cuando sale la convocatoria, ya vas tarde. Anticipemos. No te empieces a preparar el día que ves la convocatoria. Los solos que piden son un 90% los mismos en todas las orquestas. Empieza ya a prepararlos para que a la hora de que salga una convocatoria nueva, estudies y te prepares para esa audición en especial y no pierdas tiempo poniendo dedos y estudiando los aspectos técnicos de la música.

Usain Bolt no entrenó dos meses antes de su primera medalla de oro, él estuvo entrenando durante años y después de varias derrotas fue hasta Pekín 2008 que ganó su primer oro con 100 metros en un récord mundial de 9.69 segundos. Entrenó años para una presentación de casi 10 segundos. Nosotros debemos estudiar años para poder pasar de los primeros 6 compases de Mozart, a muchos nos han sacado de la carrera en el 3er compás. Si no has empezado a estudiar los solos de audiciones, empieza ya!. Ten una lista de los solos contigo en todo momento, hazlo parte de tu día a día.

¿Ya anticipaste? ¿Ya tienes todo estudiado? ahora tienes que sobresalir.


Sobresalir.

¿Cómo puedes sobresalir cuando hay miles de músicos estudiando diario los mismos solos? Tienes que buscar ese detalle que te hace único. Buscar y encontrar tu voz. Esa voz, esos detalles que hacen que tu Brahms sea diferente a los otros 700. Hace poco escuché en un podcast a Errol Gerson donde dice que cuando salió de la escuela de contabilidad en 1970, empezó a buscar trabajo y se le ocurrió ir a una imprenta a pedir que le hicieran cinco copias de su currículum en un papel diferente, con una tipografía diferente y lo más importante: 1/8 de pulgada más grande que el tamaño carta tradicional. Se rieron de él por que parecía poco práctico, pero la realidad es que cuando envió su currículum a las empresas donde quería trabajar, a los pocos días recibió una llamada de un reclutador de IBM diciendo que de los 60 currículum, sobresalió el de él y por su iniciativa querían volarlo de California a NY ese mismo día donde tendría una serie de entrevistas para un trabajo que soñaba tener. Es un pequeño detalle que nadie se daría cuenta al ver su curriculum aislado pero entre todos los demás era el que más sobresalía. Lo mismo pasa con la música.

En el caso de los oboes la primera línea de fuego es el concierto de Mozart. 6 Compases que deciden si sigues en la batalla o te vas a estudiar para la siguiente audición. Pero, tocaste todas las notas, con buen ritmo y afinación. ¿Por qué no pasé a la segunda ronda? Probablemente otro oboísta llevó su currículum con un papel diferente y una tipografía diferente. Para llegar al punto de dejar de tocar en la audición como si fuera la grabación en la que te basaste necesitas tener una base sólida de estudios. Los dedos y la afinación no lo son todo. Escuchar discos no lo es todo.

También es muy importante entender el tipo de orquesta y lugar para el que quieres audicionar. No puedes presentar la misma audición en Tokyo, Helsinki, Los Ángeles o Ciudad de México. Son culturas y tradiciones completamente diferentes. Investiga la orquesta, su color, su tradición, su voz y después ve si es lo que buscas, lo que quieres o lo que estás dispuesto a cambiar. A partir de ahí puedes proponer diferentes cosas en tu audición.

Sobresalir es algo muy subjetivo y cada quien tiene que encontrar su voz para ser diferente a los demás. En las siguientes entradas hablaré más sobre la metodología que yo he seguido para prepararme para las audiciones y cómo a mi manera he encontrado mi propia voz.

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